Cómo perder pacientes puede aumentar tu rentabilidad

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Posteado por paz en 2025-12-18

Si te soy sincera, algo que siempre me llamó la atención en los más de 15 años que llevo trabajando con médicos es esto: la mayoría atiende a todo paciente que llega a la consulta, sin ningún tipo de filtro. Y esto no es casualidad. Están quienes lo hacen desde la necesidad de llenar la agenda para poder sostener el consultorio, el equipo, la economía. Pero también están quienes lo hacen simplemente porque nunca se lo cuestionaron.
La mayoría de los médicos cree que una agenda llena es sinónimo de facturación y éxito.
¿Pero que pasa si los pacientes que te llegan solicitan solamente tratamientos básicos, de ticket bajo? Y sobre todo, ¿que pasa cuando queres crecer y ya no tenés más lugar en tu agenda?
Ahi entra en juego la marca personal. Una marca personal sólida te permite elegir los pacientes con los que querés trabajar, te permite cobrar precios más altos por los mismo tratamientos y enfocarte en los tratamientos que más disfrutas y que te son más rentables. Y créeme, eso cambia todo.
Existen altas chances de que puedas aumentar tus precios haciendo exactamente lo que estas haciendo hoy. Solemos subestimar el valor que ofrecemos y sobre estimar la elasticidad de los precios.
La mayoría de los médicos no aumenta los precios por miedo. Creen que si aumentan van a perder pacientes y que eso es sinónimo de perder facturación.
Cuando aumentes los precios, probablemente pierdas algunos pacientes. Pero aca no importa cuántos pacientes atendés sino cuánto ganas.
Si sentís cansancio, y tus resultados no son los que esperás, es una señal de que estás dando de más y estás atendiendo a pacientes “tóxicos”, esos pacientes que exigen mucho pero pagan poco, que te quitan mucho tiempo y a los que nada les viene bien. Soltá a esos pacientes, no los atiendas más. Vas a sentir un alivio enorme.
Porque así como un paciente tiene derecho a elegir a su médico, vos también tenés derecho a elegir a tus pacientes.
Y para no seguir recibiendo pacientes tóxicos en tu consultorio, empezá por definir a tu paciente ideal. Y en tu comunicación, hablale directamente a él. Queremos que piense: “Eso es justo lo que me pasa” y “Eso es justo lo que necesito
Obsesionate por conocerlo, por entenderlo, sus miedos, sus deseos. Cada decisión que tomes, tomala pensando en él. Preguntate siempre: ¿le gustará esto? ¿le aportará valor?
Cuando lo hagas va a pasar algo mágico: aumtomáticamente empezarás a recibir a esos pacientes en tu consultorio. Porque vas a empezar a recibir a esos pacientes que resuentan con tu mensaje.