
Hoy quiero confesarte cuál fue el error más grande que cometí en los más de 15 años que llevo acompañando a médicos.
Desde mis comienzos tengo la filosofía de “never stop learning”. Constantemente leo, participo de cursos y programas, trabajaba con mentores, cada vez que me subo al auto o corro escucho podcasts y audiolibros.
Al inicio de mi carrera, esto me llevaba a saltar de estrategia en estrategia en los distintos consultorios que asesoraba, según el mentor o curso de turno.
Lo que me llamaba mucho la atención era que la misma estrategia en algunos consultorios daba excelentes resultados y en otros no funcionaba. Esto me frustraba muchísimo, y hasta me hacía dudar de mi.
Hasta que entendí unos de los principios fundamentales de los negocios: el éxito no depende de una estrategia puntual. El éxito se alcanza iterando: implementando, midiendo y ajustando constantemente, mejorando un poco cada día. Y sobre todo, sin compararte con otros, sino solo con vos.
Ninguna estrategia te asegura el éxito.
Hoy está lleno de “gurus” que te prometen resultados y te dicen qué funciona y qué no.
🚫 No compres absolutismos.
Cada consultorio es distinto, cada equipo, cada médico y los pacientes que atrae son diferentes y lo que funciona para uno… puede no servirle a otro.
Te lo explico con un ejemplo. Vas a un vivero, ves una planta de jazmin divina. La compras, la llevas a tu casa, la plantás y a medida que pasan los días ya no se ve tan linda. ¿Por qué? Porque el entorno no es el mismo, y probablemente los cuidados que le diste no son los mismos a los que le daban en el vivero. La planta es la misma, pero crece diferente en diferentes contextos.
Por eso es tan importante que💡 eleves tu mentalidad estratégica para que puedas diseñar estrategias, implementarlas, evaluar su impacto en tu negocio y mejorarlas. Para que puedas identificar las que funcionan y las que no.
